Evita contagiarte de malos hábitos y ser un buen ejemplo.

Evita contagiarte de malos hábitos y ser un buen ejemplo

Deja adivino ¿tomas refresco porque en tu casa lo compran? ¿dejaste de hacer ejercicio porque comenzaste una nueva relación? ¿rompiste “la dieta” porque tus compañeros de trabajo comen cupcakes o toman café…
No es tu culpa. Es normal que alguien más te haya contagiado con sus malos hábitos, pero la buena noticia es que puedes vacunarte contra estos y, comenzar una epidemia de bienestar, es muy facilmente. 
¿Te gustaría dejar esos malos hábitos?  Aquí te dejo  3 pasos para dar el primer paso y convertirte en un verdadero crack de salud que inspire a todos los demás.

La conformidad también tiene un impacto en tus hábitos diarios.

¿Alguna vez escuchaste la frase “se predica con el ejemplo”?…
Pues es una verdad absoluta.

  • Si tus amigos comienzan a subir de peso es probable que tú empieces a subir de peso 
  • Las notas de los estudiantes están influenciadas por los compañeros de clase
  • Los hijos de padres de familia que hacen ejercicio conservan el hábito en su edad adulta 

Esto puede verse claramente en los hábitos infantiles, pues los niños son mucho más influenciabas que cualquier adulto. Por eso, la importancia de ser un buen ejemplo con tus hijos. 
Por ejemplo, se ha visto que las familias que consumen refresco, implantan el hábito en los niños y ocurre lo mismo con el tipo de comida que se sirve en la mesa 

¿Cómo evitar contagiarte con malos hábitos y ser un ejemplo saludable?

El primer paso para cambiar tus hábitos (y para casi todo en esta vida) tú ya lo sabes, y se trata simplemente en ser consciente, en darte cuenta de tu situación.

Primer paso: Analiza tu rutina diaria 

Toma lápiz y papel, mira a tu alrededor y selecciona un hábito poco saludable que tengas. Por ejemplo: fumar, tomar refresco, estar sentado todo el santo día, comer galletas o bollería, etc.
Lo más probable es que encuentres muchos hábitos que no te gustan y que perjudican tu bienestar, escríbelos todos, pero haz el análisis de cada uno por separado.
Ahora ya que tengas seleccionado el primer hábito que quieres cambiar, escribe muy detalladamente en qué consiste este villano en tu rutina diaria.
Es más fácil si contestas estás preguntas: 

  • ¿En qué consiste ese hábito poco saludable en tu rutina?

Por ejemplo: Mi desayuno consiste en pan y un café con leche todas las mañanas y no lo puedo evitar

  • ¿Cuándo recuerdas que empezó este hábito?

Por ejemplo: ¿Cuándo empecé con ese desayuno?Desde que cambie de trabajo

  • ¿Está asociado con cualquier sentimiento, emoción, actividad, u horario?

Por ejemplo: En la pausa para desayunar en el trabajo

  • ¿Alguna persona con la que convives también tiene ese hábito?

Por ejemplo: Mis compañeros del trabajo compran donas o galletas para todos

  • ¿Qué sensación percibes exactamente justo después de ese hábito?

Por ejemplo: Tengo un pico de energía y me siento más activo, pero he subido mucho de peso.

Paso 2: Elige un solo hábito saludable (que reemplace al malo)

Aquí tengo que darte una mala noticia:
Debido a los malos hábitos proporcionan algún tipo de beneficio en tu vida, es muy difícil eliminarlos por completo.
Pero no te desanimes porque tus hábitos “malos” sí pueden ser reemplazados por hábitos saludables.
Lo que significa que poco a poco, un hábito saludable desplaza a ese hábito malo, que adoptaste en un principio sin querer. 
Lo anterior tiene una gran ventaja:
Tu energía no está dirigida en tratar de eliminar ese hábito malo, sino en incorporar un nuevo y saludable hábito.
Sin embargo te aconsejo que este nuevo hábito este reemplazando de alguna forma al mal hábito.
Me explico mejor: es necesario sustituir un mal hábito con un nuevo hábito que proporcione un beneficio similar.
Por eso es tan importante que no te saltes el paso anterior (si no lo has hecho regresa, aquí te espero…)
Como puedes ver, tu análisis personal es la clave para desterrar de tu vida los malos hábitos (y sustituirlos por otros mejores)Por ejemplo:
Quiero dejar de desayunar bollería con el café”

  • Reemplaza con: “Me como una pieza de fruta antes del café” (el estómago lleno, ayuda a evitar comer ese donut); «Empiezo a tomar té verde en vez de café» (así ya no se me antojan las galletas)

Quiero dejar de comer chips de bolsa por las tardes”

  • Reemplaza con: “Saldré a dar un pequeño paseo en la tarde”; «Preparo palomitas de maíz hechas en sartén»

Paso 3: Se constante y conviértete en un gran ejemplo a seguir

Lo único que tienes que tener en mente es en lograr ser constante con esta pequeña nueva acción, punto.
Poco a poco verás que otros hábitos malos de tu lista también irán desapareciendo gracias a este efecto saludable en cadena que te regalan un hábito saludable de inicio.
Hay varias formas de lograr ser constante para formar un nuevo hábito y romper con malos hábitos.

  • Elige un recordatorio para tu nuevo hábito: una nota o una alarma funcionan para no olvidar cumplir con tu nuevo hábito
  • Rodéate de gente que tiene tu misma visión, o invita a alguien a hacer equipo
  • Habla más con la gente sobre tu nuevo hábito
  • Aprende a decir que NO con esta respuesta de cajón:  «De momento no me apetece, muchas gracias» 

Y a ti ¿alguna vez te han contagiado con malos o buenos hábitos? escríbeme en los comentarios o en mis redes sociales.

¡Espero que este post te ayude a logar tus objetivos y sobre todo a tener éxito en todo lo que hagas y no olvides darle like a mis redes sociales, comparte este post y suscríbete al neweletter

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